LA CATEDRAL DE TOLEDO HA ACOGIDO UNA MISA CRISMAL A PUERTA CERRADA POR LA CRISIS SANITARIA COVI 19

Foto Arzoispado

La celebración tuvo lugar ayer 7 de abril donde el Arzobispo de Toledo esbozó tres claves fundamentales para entender este tiempo y agradeció la labor de las personas que están combatiendo el covid 19 en beneficio de todos.

Monseñor Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo, presidía ayer por la mañana la Misa Crismal  en el Altar Mayor de la Catedral Primada. En la concelebración participaron miembros del cabildo primado, junto a varios sacerdotes y seminaristas.

Según fuentes de la Archidiócesis de Toledo, «la concelebración eucarística se ha llevado a cabo, a puerta cerrada, en el Templo Primado y se han seguido las rúbricas que marca la liturgia de este día, a excepción de la renovación de las promesas sacerdotales que tendrán lugar tras finalizar el estado de alarma, generado por la situación socio-sanitaria».

El Primado ha llevado a cabo en la ceremonia la bendición del óleo de los catecúmenos y de los enfermos. Igualmente ha realizado la consagración del crisma.

Monseñor Cerro Chaves comenzó su homilía invitando a reflexionar acerca de la situación que se está viviendo actualmente por la crisis del coronavirus: “Y yo me preguntaba estos días y me pregunto también continuamente. Y esta mañana, en mi rato de oración, me preguntaba qué nos queda de todo esto“.

A continuación, Don Francisco Cerro ha desarrollado tres claves que pueden ayudar, a todos, a vivir el momento presente. Estas tres claves las resumía en el Buen Pastor, el amor a la gente y el corazón del Buen Pastor,

El Arzobispo en nombre de la Iglesia agradeció «esa labor tan impresionante que están haciendo hombres y mujeres jugándose la vida por estar en un servicio tan inmenso. Y que, también, eso nos va a quedar: el amor con que hayamos vivido todas las cosas», decía Monseñor, Frencisco Cerro, casi al término de su homilía.

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