Cáritas Diocesana de Toledo retoma los proyectos de su empresa de inserción en el sector textil

Actualmente, la empresa de inserción tiene una plantilla de trece personas, de las que siete son trabajadores en situación de exclusión social y cuentan con un programa de formación y acompañamiento compatible con su puesto de trabajo.

Durante el tiempo de pandemia, el volumen de ropa usada ha crecido enormemente.

Justo ahora hace 2 años, Cáritas Diocesana de Toledo  promovió y constituyó la primera empresa de inserción en la provincia de Toledo, INSERTA TOLEDO S.L.U.

Hoy, esta empresa de inserción cuenta con la calificación definitiva por parte de la Consejería de Economía, Empresas y Empleo obtenida tan solo unos meses después de su constitución.

También cuenta con la autorización como empresa gestora para el tratamiento de residuos por parte de por parte de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Castilla-La Mancha.

En estos dos años, ha acompañado y formado a doce trabajadores de inserción derivados de los Servicios Sociales Básicos de cuatro localidades de la provincia.

La actividad principal de INSERTA TOLEDO SLU es la recogida, transporte, clasificación y gestión de ropa usada, para lo que utiliza una red de 140 contenedores de recogida de ropa distribuidos en 99 localidades en la provincia de Toledo.

La mayoría de estos contenedores están situados en la vía pública gracias a los convenios y acuerdos con distintos Ayuntamientos, con los que la empresa de inserción de Cáritas colabora desinteresadamente en esta recogida selectiva de la ropa usada en los municipios que permite ahorrar en el servicio municipal de recogida selectiva de residuos y reducir el impacto medioambiental.

Solo en 2019 fueron recogidas más de 400 toneladas de ropa usada en los distintos municipios, con este servicio totalmente gratuito para las administraciones locales.

Durante el tiempo de pandemia, el volumen de ropa usada ha crecido enormemente. El servicio de recogida a través de contenedores se ha mantenido en todo momento activo y ha afrontado con dificultades un tiempo complicado con una gran demanda de usuarios para deshacerse de ropa en todas las poblaciones, lo que provocó un colapso de almacenamiento.

En este tiempo, el sector de la ropa usada ha sufrido el cierre de plantas de reciclaje, la desaparición de muchos operadores nacionales de ropa, el cierre de fronteras internacionales, la falta de demanda y la bajada drástica de los precios de transferencia de la ropa usada. Estas dificultades nos hicieron pausar distintos proyectos.

Analizando la situación actual, Cáritas retoma el empeño de ofrecer oportunidades de empleo inclusivo a través de la empresa de inserción, para lo que inicia un tiempo esperanzador para consolidar su actividad, iniciar la ampliación de nuestra red de contenedores, ofrecer nuevas oportunidades de empleo a personas en situación de exclusión y retomar algunos proyectos que quedaron congelados con la llegada del COVID-19.

Así, en las próximas semanas se pondrá en marcha la apertura de una tienda de venta de ropa nueva y usada dentro de la marca Moda Re (impulsada por Cáritas Española), se instalarán nuevos contenedores en localidades de mayor población y se impulsará el nuevo proyecto de comercialización de agricultura ecológica en la ciudad de Toledo.

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