LA HOSTELERÍA SE ASFIXIA: MADRIDEJOS EL PUEBLO FANTASMA EN EL CUARTO FIN DE SEMANA DE ENERO

El sector de la hostelería anuncia su ruina y de ello no está lejos el grupo de familias madridejenses que viven de ello cuyos locales llevan cerrados desde el pasado 13 de enero.

El 100% de los establecimientos hosteleros en Madridejos han echado el cierre al reforzarse las medidas nivel 3, solo algunos de ellos han optado por servir comida a domicilio, entrando en una competencia feroz cuya demanda no devuelve los recursos económicos reales de sus negocios.

El refuerzo de las medidas nivel 3 en Castilla-La Mancha que ya tenían a los clientes de estos establecimientos en Madridejos, en nivel 3 no reforzado, con terrazas aireadas, barras sin ocupar, y con un aforo limitado a un tercio en pleno mes de enero, ya angustiaba a los hosteleros madridejenses, que finalmente tuvieron que cerrar sus locales a cal y canto el 18 de de enero, con el único permiso del reparto a domicilio, por las medidas tomadas por la Junta de Comunidades.

Casos como el de Madridejos se están viviendo en gran parte de España debido a la crisis sanitaria de la COVID 19 que intenta romper las relaciones sociales de individuos que han sido educados en la sociabilidad, tan necesaria para continuar y entender la vida.

El Presidente de la Hostelería en España, José Luis Yzuel comentaba hace unos días que  “las decisiones que se han tomado nos han arruinado”, y lo hacía dando su opinión a los medios de comunicación.

No está lejos este pensamiento de los hosteleros madridejenses, quienes opinan que de aquí a dos meses según van las cosas notarán las primeras heridas de la ruina de sus negocios, negocios de los que viven y dan la oportunidad de vivir a sus empleados.

En Madridejos se sobrevive porque la mayoría de los negocios son propios, no son locales alquilados, pero los impuestos no se reducen proporcionalmente a los días no trabajados por circunstancias excepcionales, y los pagos llegan y las bocas sienten hambre.

José Luis Izuel hablaba según reportaje de Antena 3 de demandar al Estado y a las Comunidades Autónomas por expropiarles de la posibilidad de trabajar, si no responden adecuadamente a los daños que han ocasionado a la hostelería sus decisiones.

Nada tienen que ver las ayudas que ha ofrecido e Gobierno de España con las que se han dado en Europa, y los números no salen en el sector hostelero.

Italia, Francia, Alemania, Luxemburgo,  Rumania o Países Bajos han destinado en su conjunto unos 40 mil millones de euros para salvar al sector, entre ellos Holanda ha destinado concretamente 15 mil millones.

España ha destinado 4.200 millones de euros, un país donde el turismo representa más del 12% del Producto Interior Bruto en circunstancias normales.

Ahora dadas las circunstancias que se viven lugares como Consuegra que es la segunda localidad más turística de la provincia de Toledo y la quinta de la región, se ha convertido para el turismo en una estampa del pasado. En la localidad vecina el turismo va a cumplir el próximo mes de febrero un año que no se mueve.

Turismo y hostelería van de la mano motivo por el que Consuegra y pueblos de alrededor de La Mancha toledana han potenciado el turismo de interior en los últimos años, con la apertura de numerosas casas rurales, que han resultado ser negocios plausibles antes de la llegada de la COVID 19.

En España, al menos, 80 mil empresas de hostelería han echado el cierre definitivo y se han perdido unos 600 mil puestos de trabajo, pero parece ser que quienes gestionan la crisis de la COVID 19 no acaban de entender que se está sacrificando al sector.

Ellos mismos han reconocido que solo el 3% de los contagios proceden de lugares hosteleros, nadie entiende por qué la COVID 19 es más nocturna que diurna ante los continuos toques de queda, en Castilla-La Mancha al día de hoy a las 10.00 horas.

El pasado fin de semana Madridejos era un pueblo fantasma. El movimiento social que permite la restauración que no abría daba la sensación de un confinamiento en la localidad; pero como el ser humano es un ser social no se visitaron los bares porque las Sierras de Madridejos celebraban la Romería de “Filomena”. Decenas de madridejenses salieron a ver los arroyos que corrían por las sierras, y es que si a las personas se les impide reunirse en un lugar se reúnen en otro.

¿Entonces, cerrar la hostelería a cal y canto es la solución?

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