VESTIR A LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE LA CARIDAD PARA CELEBRAR SU SEPTENARIO EN MADRIDEJOS

José Manuel Vega compone el rostrillo de la Virgen

Este sábado 20 de marzo comienza en Madridejos el Septenario en honor a la Virgen de los Dolores de la Caridad que pasará por los siete dolores de la Virgen camino a la celebración del Viernes del Dolores el próximo 26 de marzo.

Este acontecimiento religioso, ubicado dentro de la programación de la Semana Santa 2021, requiere de una preparación previa que tiene como protagonista a la Virgen que representa el dolor por el Hijo que morirá en la Cruz el Viernes Santo para Resucitar el domingo.

De la preparación de la Virgen para este acto se encargan un grupo de mujeres madridejenses y el cofrade de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Piedad, José Manuel Vega.

Consuelo Pueblas Villa , es la más veterana en el acto de preparación a la Virgen, lleva 20 años haciéndolo para que el pueblo de Madridejos viva este Septenario, y para ello, junto a otras mujeres se encarga de vestirla para esta celebración que tendrá lugar, a partir de esta tarde, en la Parroquia El Divino Salvador.

«La Virgen de los Dolores de la Caridad siempre se ha llevado el domingo antes al comienzo de la celebración del Septenario en procesión, pero este año lamentamos que no pueda hacerse así, porque lo que vamos a hacer es un traslado esta noche debido a la COVID 19», explica Consuelo Pueblas.

La Virgen fue trasladada y vestida junto a Jesús Nazareno, el pasado jueves por la noche, la Madre para celebrar el septenario y el Hijo para celebrar el Víacrucis del viernes 19 de marzo por la tarde.

La Virgen de los Dolores de la Caridad vivirá su septenario como cada año en la Parroquia El Divino Salvador, ubicada al lado del altar mayor, y hoy sábado se celebrará su primer dolor junto a los feligreses devotos de la sagrada imagen.

Otra de las cosas que se salen del programa habitual para celebrar el Septenario es la invitación a los grupos parroquiales para que acompañen la celebración de los siete dolores de la Virgen, pues el aforo de la Parroquia está acotado debido a las medidas de seguridad.

«Esta invitación se hacía dos meses antes y se organizaba su participación en el Septenario, interviniendo en cada una de las Eucaristías, los distintos grupos parroquiales, cuatro por día, en las moniciones, peticiones, ofertorio y lecturas», indica la camarera mayor de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de la Caridad.

El Septenario terminara en cada uno de sus días con la lectura de una oración referida a las siete espadas o dolores que siente la Virgen en el corazón en esta Pascua de Semana Santa.

VIERNES DE DOLORES

El Viernes de Dolores, tampoco volverá en procesión a la ermita de la Caridad donde tiene su lugar a lo largo de todo el año, pasando esta procesión por el Convento de las Hermanas Pobres de Santa Clara que la reciben en su transcurso a las puertas del convento, antes de llegar a su casa. Este Viernes de Dolores la Virgen volverá en un traslado silencioso y posiblemente nocturno como manda la época que vivimos.

«Echaremos en falta este año, al igual que el pasado, esa procesión donde sacamos sus cetros, su estandarte, la cruz procesional, el acompañamiento de sus siete menores y de sus hermanos», dice la camarera.

Los tiempos mandan, y de todos los objetos que acompañan a la Virgen uno de los más afectados que se ha visto ha sido el estandarte, porque hoy por hoy, no puede ir a ninguna casa, como hasta antes de la pandemia, por ello en la propia sacristía se va a hacer un hueco donde va a quedar guardado.

ESTE AÑO LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE LA CARIDAD VISTE MÁS SENCILLA

El pasado jueves 18 de marzo por la tarde las hermanas de la Virgen y el cofrade nazareno, José Manuel Vega vistieron a la Virgen, de una manera más sencilla, pues este año no saldrá en procesión.

El bastidor, los candelabros, la corona de trono, su corazón de oro…, este año no se lucirán en la procesión que acompañan decenas de devotos madridejenses.

Este año será otra cosa, pues la Virgen se hace humilde para recordar la humildad a los madridejenses y se presentará vestida con su vestimenta más modesta.

Consuelo Pueblas fue la primera madridejense que vistió a la Virgen y a ella la enseñó el difunto sacristán Alejandro, según ha explicado, ya que este acto requiere de conocimientos que no todos los madridejenses tienen y han sido aprendidos generación tras generación.

´Me dijo: «Pon los ojos que vengo una vez, porque ya soy muy viejo, y en esta sacristía me subió a la Virgen encima del cajón de una mesa y aprendí», explica Consuelo Pueblas.

Después la acompañaron a vestirla personas mayores, que fueron falleciendo con el tiempo; se vió sola y empezó a buscar gente. «Nadie me dijo que no, y gracias a mis compañeras hoy la Virgen de los Dolores de la Caridad, cuenta cada año con un grupo de mujeres que la visten, con la colaboración estimada de José Manuel Vega», explica Consuelo Pueblas, quien no ha querido aparecer en foto.

Rosa, Alejandra, Petra…, fueron algunas de las mujeres que no dudaron en prestar su tiempo en vestir y cuidar a la Virgen de los Dolores de la Caridad, quienes cuidan su ropa, la mayoría cosida por Consuelo Pueblas, y la velan a lo largo del año en sus momentos de oración.

A la Virgen la visten la camarera y dos personas, y Consuelo ha estado hasta 20 años vistiéndola siendo relevad en su puesto por el nazareno José Manuel Vega, natural de Camuñas y de raíces maternas madridejenses, además de cofrade madridejense.

Consuelo Pueblas le pidió un día ayuda mientras vestía a la Virgen y le comentó ya las dificultades de hacerlo por la edad y él se prestó a realizar el trabajo que ella hacía, como es arreglar el rostrillo, o rostro de la Virgen.

Este año la Virgen va vestida con su bastidor propio forrado con una tela de lino que está con una puntilla rematada, algo que tiene fijo a lo largo del año, con cambios una o dos veces en la anualidad; la chambra, el justillo bordado, las enaguas -dos pares-, para darle vuelo, se le coloca otro bastidor de varillas y así se consigue que el trajea partir de su falda quede redondo.

En definitiva lleva un vestido con parte de delante al que acompaña el manto, los manguitos blancos y otros manguitos encima de los que sale la puntilla, además de otros de terciopelo, uno de ellos bordado y las hombreras.

Se le pone una simulación del pelo, la mantilla sobre la cabeza intentando que caiga a los dos lados a la misma altura, haciéndole forma en la espalda, después se le acopla la diadema y el corazón de siete espadas que representa los siete dolores, además de su rosario, su cruz y su pañuelo.

La Virgen tiene 16 pares de enaguas, cinco camisas, cinco chambras, cuatro pares de manguitos blancos y tres pares de manguitos de color; además del traje granate, otros tres trajes, uno de ellos de brea entero, dos coronas, dos corazones, cuatro mantillas y tres mantos.

A lo que se suma mucha tela de piel de ángel con la que se le hace un vestido de pliegues y varios velos de novia, en total tres, y de comunión, dos; tres rosarios, de los que dos son de plata y uno de nácar

LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE LA CARIDAD YA ESTÁ EN LA PARROQUIA

La Virgen de los Dolores de la Caridad ya está en la Parroquia sobre un pedestal de madera, don ánforas y dos candelabro sencillos

EL PUEBLO DE MADRIDEJOS COMPRÓ A LA VIRGEN DE LOS DOLORES DE LA CARIDAD EN 1997, HACE 25 AÑOS

La Virgen de los Dolores de la Caridad ha sido comprada por el pueblo de Madridejos, gracias a los donativos recogidos por su cofradía, en el año 1997.

Este año se cumple el 25 aniversario de su adquisición en el mes de septiembre cuando fue comprada, aunque se la vistió por primera vez en noviembre; unas bodas de plata que quieren celebrarse, y aún no se sabe cómo y hasta cuánto se pueden extender los actos que se quieren programar.

La primera vestimenta que tuvo la Virgen de los Dolores de la Caridad es la misma con la que se expone en la propia ermita a lo largo del año; después se ha ido adquiriendo otra vestimenta, la mayoría del vestuario que tiene está hecho gracias a las manos de Consuelo Pueblas Villa.

La Virgen mide entre 1,65 metros y 1,70 metros y es de talla entera de madera, costó 290 mil pesetas, perteneciendo todos sus ornamentos a la Parroquia, quitados aquellos que han sido donados por devotos y devotas.

Entre lo atuendos que ha recibido la Virgen está la mantilla que le regaló Paca, el justillo de la familia de las Cleofesas, la toquilla pelerina manchega, varios pañuelos y varios atuendos realizados, la mayoría de ellos por Consuelo Pueblas Villa.

Además cuenta con el buen cuidado de sus hermanas o cofrades que tienen depositada su fe y devoción en ella.

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