El Pregón de Pedro Caravaca revive el espíritu de una atípica Semana Santa quintanareña

La Iglesia Parroquial Santiago de la Espada acogía en la noche del sábado 20 de marzo, el pregón uno de los actos centrales de la Cuaresma y que da el pistoletazo de salida a la Semana Santa quintanareña.

El acto contó con la presencia del párroco y equipo de sacerdotes, presidente y miembros de la Junta de Cofradías, párrocos y sacerdotes, el alcalde y miembros de la Corporación Municipal y el propio pregonero, además de vecinos y vecinas del municipio que quisieron arropar a su paisano.

Abría el acto el presidente de la Junta de Cofradías, Santiago Añover, que señalaba que, a pesar de ser una Semana Santa muy distinta a la del pasado año, en la que contarán con la celebración de algunos actos faltará el mayor esplendor como son las procesiones. No obstante resaltaba que no hay que olvidar que se celebra la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. “Por eso, decía, os invito a participar en los actos litúrgicos para llamar a vivir la fraternidad y hacer vida real el mandamiento nuevo del amor”.  “Debemos aprovechar la ocasión que nos brindan estos días de Semana Santa para encontrarnos con las personas que nos rodean y que nuestra actitud renovada les invite a encontrarse con Cristo Resucitado”.

Añover recordaba el trabajo incansable y desinteresado para que las actividades programadas sean bien acogidas por todos y tengan el éxito deseado.

Al mismo tiempo hacía un llamamiento a la prudencia y responsabilidad individual para cumplir con las recomendaciones sanitarias y poder así hacer frente a la pandemia.

Terminaba con palabras de recuerdo para todos los que nos han dejado en este duro año, recordando especialmente a Ezequiel Sánchez Fernández, presidente de la Cofradía de las Tres Marías.

Por su parte, el párroco, D. José Antonio Escobar se dirigía a los presentes para hablarles de la importancia de la purificación del corazón para vivir la Semana Santa. “La Ley del Amor nace del corazón de Cristo Crucificado y es la única que nos puede transformar el corazón”. Recordaba que con la Semana de Pasión se recuerda la muerte y resurrección de Jesucristo que es la mayor prueba de amor. Escobar indicaba que, a pesar de no haber procesiones, “las imágenes están en el Templo Parroquial y las diferentes ermitas quintantareñas y son las que nos indican que Jesucristo está vivo en la Eucaristía”.

El alcalde, Juan Carlos Navalón, cerraba el turno de intervenciones antes del pregón enfatizando la esencia espiritual y la importancia que tiene la Semana Santa para la población. En ese sentido apuntaba que el lema “Pasión de un Pueblo” condensa toda una manera de sentir la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo por parte de la sociedad quintanareña, por encima del paso de los años.

Navalón resaltaba el trabajo que desarrolla la Junta de Cofradías. “Gran parte de la responsabilidad de que nuestra Semana Santa sea un rasgo esencial del ser quintanareño recae en la Junta de Cofradías, que durante todo un año vela porque el sentimiento cofrade se extienda más allá de los días del calendario marcados para la Cuaresma y la Semana de Pasión”. Un trabajo, decía, tutelado por los sacerdotes “garantes siempre de la esencia religiosa que tiene la Semana santa”.

Por último felicitaba al pregonero, Pedro Caravaca Huertas, por ser Profeta en su tierra, y embajador de lujo de la misma. “Muchas gracias por tu aportación a la Semana santa de tu pueblo, y en general por tenernos siempre presente en tus trabajos y en tus pensamientos”.

Concluía el primer edil invitando a vivir con plenitud una Semana Santa de recogimiento.

Un pregón poético que tocó el corazón de Quintanar

Y llegaba el momento más esperado, la pronunciación del pregón, a cargo del historiador quintanareño, Pedro Caravaca Huertas quien dijo sentir orgullo pero también una gran responsabilidad. “Siempre he soñado pregonar una Semana Santa tan importante como es la de Quintanar que es el pueblo de mis raíces y voy a intentar llevar a las personas esa Semana Santa con la que todos soñamos y que este año no podemos sacar a la calle”.

Pedro tuvo a sus abuelos presente durante todo el pregón haciendo un guiño a la Semana Santa de su niñez con líneas y versos que intercalaba con recuerdos y que tocaron el corazón de los quintanareños y quintanareñas.

Un pregón, tal y como apuntaba él mismo, “fruto del corazón extraído desde lo más profundo de mi alma, un derroche de amor y devoción para hacer revivir en todos una Semana Santa de Pasión”.

Recordaba los momentos e imágenes más relevantes de una Semana de Pasión desde el Viernes de Dolores, pasando por la procesión de los niños, el Domingo de Ramos, la procesión de las Carracas, La Campaná, Los Pasos, la del Escándalo y la del Silencio sin olvidar la del Resucitado que es la que da sentido a la Semana Santa.

Versos y poemas dedicados con pasión a los momentos cumbres de una semana clave para los quintanareños.

Señalar también que durante el pregón se pudieron escuchar algunas marchas procesionales y para concluir, la Junta de Cofradías hizo entrega de una placa al pregonero en agradecimiento por su labor.

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