Casi un centenar de jóvenes madridejenses recibieron el sacramento de la Confirmación en Madridejos

jóvenes confirmados

La imposición del sacramento lo hizo el vicario episcopal para asuntos económicos de la Archidiócesis de Toledo, párroco de Santo Tomé y madridejense, don Ángel Camuñas Sánchez, en quien delegó el Arzobispo de Toledo y Primado de España, don Francisco Cerro Chaves.

El pasado fin de semana, días 25, 26 y 27 de junio, casi un centenar de jóvenes madridejenses recibieron el Sacramento de la Confirmación en la iglesia parroquial El Divino Salvador de Madridejos, quienes fueron asistidos por el vicario de asuntos económicos de la Archidióceis de Toledo, párroco de Santo Tomé y madridejense, don Ángel Camuñas Sánchez.

En tres Eucaristías distintas, y en tres grupos de jóvenes distintos, se organizaron las confirmaciones en Madridejos,; siendo la primera celebración el viernes a las 21.00 horas, la segunda el sábado a las 18.30 horas y la tercera el domingo a las 12.00 horas.

Don Ángel Camuñas Sánchez impuso el santo crisma a los jóvenes gracias a que el Arzobispo de Toledo y Primado de España, don Francisco Cerro Chaves delegó en él, al igual que lo hiciera el Arzobispo emérito, don Braulio Rodríguez Plaza en otras ocasiones, años anteriores.

El párroco de Madridejos don Pedro Alfonso Marcos Díe se dirigió al vicario episcopal para decirle, antes del nombramiento de los confirmandos, que los jóvenes habían sido bautizados con la promesa de que serían educados en la fe y de que un día recibirían en la Confirmación la plenitud del Espíritu Santo; así como que como responsable de su educación catequética estaban debidamente preparados para recibir el sacramento.

Don Ángel Camuñas Sánchez en su homilía recordó ¿cómo se debe recibir el sacramento de la Confirmación?, la importancia de sentir hambre de Dios para seguir buscándolo y encontrándolo en el camino de la vida, con el objetivo de hacer presente a Cristo en cada una de las vidas cristianas; así como lo importante que es escuchar la misa dominical, «que es donde se aprende a amar a los demás».

«El Sacramento de la Confirmación ayuda a entender que Dios nos ama y nos ayuda en la vida, fortalece la fe, y entrega el convencimiento de que el Señor nos va a acompañar siempre, y por ello al recibir este Sacramento debemos seguir perteneciendo a esta comunidad que es la Iglesia, para seguir aprendiendo a buscar el amor de Dios», decía el sacerdote madridejense.

«Es difícil a veces hacer realidad en nuestras vidas el Evangelio de Jesús, pero somos parte de la comunidad de la Iglesia. y debemos continuar en esta familia, por ello es muy importante participar en las tareas parroquiales o asistir a misa los domingo», añadió el viario espiscopal, intentando hacer comprender a los jóvenes que la Iglesia a la que fueron incorporados por sus padres, continúa y necesita de ellos después del sacramento que iban a recibir.

Los confirmandos renovaron sus promesas bautismales de fe en Cristo renunciando a la tentación y reafirmando su creencia en Dios. Después el vicario episcopal impuso sus manos sobre los confirmandos haciéndoles llegar la fuerza del Espíritu Santo; y así fueron crismados con óleo perfumado.

A la celebración acudieron los padrinos y madrinas de los confirmandos, padres y familias, por lo que la Parroquia para cuidar las medidas sanitarias controló el aforo, cometido del que se encargaron las voluntarias parroquiales que desde el comienzo de la pandemia apoyan a la parroquia en las labores de higienización del templo y de los feligreses a su entrada al templo, y en esta ocasión se controló el aforo con una entrada de visita al templo para la celebración Eucarística.

La Eucaristía terminó con el agradecimiento del vicario episcopal a los catequistas y padres, felicitó a los confirmandos, a quienes se les impuso una cruz antes de hacerse la foto de familia.

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