José Mariano Cobo Toribio: “La escultura en chatarra ha sido una terapia en mi vida”

José Mariano Cobo Toribio: “La escultura en chatarra ha sido una terapia en mi vida”
José Mariano Cobo Toribio

El madridejense José Mariano Cobo Toribio ha expuesto durante las XVII Jornadas Cervantinas celebradas en Madridejos del 25 al 27 de junio de 2021, un total de 27 de sus creaciones escultóricas en chatarra. Se inició en el arte de la escultura en chatarra junto a su ex compañero Félix Cesteros, y es el creador entre otras, junto a Félix Cesteros, del Quijote y Sancho que se encuentran a la entrada de Madridejos viniendo por la carretera de Camuñas. Regalaron a las Hermanas Pobres de Santa Clara una de sus primeras creaciones, el San Francisco que se encuentra en el atrio de la iglesia del convento. Ha expuesto en exposiciones en Madrid y Toledo, y dice que esculpir chatarra ha sido una terapia en su vida, a ello le suma su amor por la agricultura, de la que ha vivido, y el gusto por el rock duro.

Mariano, tienes una buena exposición de esculturas en esta edición de las jornadas Cervantinas ¿cuántas expones?

Veintisiete en total.

¿Cada una de tus creaciones lleva impreso algún significado artístico o personal…?

Te voy a explicar algunas de mis creaciones, las que tengo aquí en el puesto. Mira, este que tengo aquí es un Quijote que sostiene uno de los libros con los que se volvió loco, leyendo libros de caballería, como fue el Amadis de Gaula; este es el Nazareno y a su lado está la Virgen María coronada con sus doce estrellas de las que hablan las sagradas escrituras; también tengo a San Pedro, otro busto, donde e impreso otras palabras de la Biblia: “Pedro, tú eres piedra y sobre ti construiré mi iglesia”. Siguiendo con la exposición tenemos a un vikingo, que me han dicho que ahora ya no llevan cuernos, pero yo se los he puesto según  he conocido a los vikingos; este es un musulmán, para quien tuve que documentarme a fin de que el símbolo que lleva en su escudo estuviese bien orientado; tengo también a esta imagen que representa las virtudes teologales: la Fe, la Esperanza y la Caridad, y le he querido dar el significado de lo necesario que es ese 0,7% que deben donar los Gobiernos para solventar las necesidades del mundo, y que a veces no cumplen; aquí tenemos una escultura inspirada en Joaquín Sabina, en esa canción en la que dice “pirata cojo, con pata de palo, parche en el ojo y cara de malo”, es un pirata con su garfio y botella de ron.

Esta escultura es una representación de una vivencia de mi vida personal, y del amor que profeso a mi mujer, y te cuento: se murió mi suegra y cayó mi mujer en depresión, y yo que no soy de regalar flores le regalé a Cupido, dios del amor, como terapia. Este Cupido tiene sus flechas, el arco y sus corazones detrás, y por delante puse el nombre de mi mujer, le dejé las manos libres para que el disco, que sostiene y da vueltas, simbolice a mi familia: mi mujer y yo, mis hijos y mi suegro. Si volteas el disco se puede leer: “Te amo”, échese para atrás y véalo.

Fantástico! Mariano, y ¿desde cuándo cultivas el arte de esculpir en chatarra?

Yo he tenido actitudes artísticas desde muy pequeño. Inauguré el antiguo instituto Valdehierro y saqué de nota final un 10, pero no me dieron la matrícula de honor. Entonces estábamos los chicos y chicas separados, y la matrícula de honor se la llevó la hija del médico. Y mira, tengo yo de eso unos pocos celos, porque creo que si mi padre en lugar de ser del campo hubiese sido  médico, la matrícula me la hubieran dado a mí.

En actitudes artísticas siempre fui muy buen dibujante, pero tengo que confesar que para dar color era un fracaso, y no soy daltónico, pero no me salía bien, a mi parecer.

Luego estuve en Tomelloso en la Escuela de Capataces y aprendí a soldar, y me di cuenta que hacer esculturas de hierro era muy ventajoso,  así que me abrí a esa aventura. Y es que esculpir en chatarra o hierro se puede poner y quitar piezas a tu antojo. Esto no es forja como creen muchos. Yo no hago forja, yo esculpo chatarra.

¿Y en qué consiste tú trabajo?

Mi trabajo consiste en pegar con soldadura y luego lijar, las únicas herramientas que tengo son dos radiales, una pequeña y una grande; un taladro para quitar el oxido con un cepillo de alambre y una soldadura invertida pequeñita.

¿Y cómo moldeas para dar forma a las figuras?

La primera figura que hice fue el Cristo en su cruz, ese que tengo ahí en la mesa, y me costaba mucho hacerle los ojos y nariz. Con el paso del tiempo y ganando experiencia vi que cuanto más grandes haces las esculturas te permiten moldearlas mejor, darles forma, expresión…, Por ejemplo, cómo les hago la nariz, pues con un ángulo, con una pletina, sueldo y lijo.

Y el material que utilizas es hierro.

Chatarra! Yo nunca he comprado un trozo de hierro, ¡es que no se ve! Mira esto está hecho con rejas viejas del tractor. Luego también he recibido donaciones de chatarra, como la que he recibido de la fábrica de plásticos de Baltasar, donde he trabajado. Esto es un puntal de los albañiles, y por ejemplo las llaves del cielo que tiene el busto de San Pedro están hechas con un eslabón de cadena.

Has trabajado con otro escultor de chatarra madridejense, Félix Cesteros ¿verdad?

Sí, juntos hemos hecho el Quijote y el Sancho de la rotonda del final de la calle Santa Ana, el San Francisco del Convento de las Monjas, tenemos otro Quijote hecho en el Consaburum, y él ha trabajado con Anastasio de Maycometal, y tiene hecho un Quijote de 15 o 20 metros de altura que está por el término rústico de el raso, a unos doce kilómetros de Madridejos yendo por la autovía en dirección norte hacia Madrid.

¿Ahora mismo sigues esculpiendo chatarra?

Estoy jubilado, y desde que me jubilé solo he hecho a Tesla, el que está al fondo de la plaza.

¿Y cuánto tardas en hacer una escultura, aproximadamente, dependiendo de la dificultad?

Aproximadamente un mes, pero no tengo taller, las hago a las puertas de mi casa. Abro las portadas y trabajo en la calle, porque trabajo mejor con luz natural. Y ahora donde tenía el tractor tengo las esculturas.

¿Has vendido alguna escultura?

Tan solo una de ellas al Ayuntamiento, otras las hemos regalado, pero las que me quedan ya no las vendo.

¿Y habéis hecho alguna exposición tu compañero y tú, o tú solo?

Sí, con Luis Álvarez Rodríguez, pintor de Madridejos, que tiene por seudónimo “Salomón”, hemos hecho los dos algunas exposiciones, una de ellas en Barajas que tuvo mucho éxito. También pusimos otra en el Archivo Histórico de Toledo;  hemos expuesto también con Juanjo Gamarro,  madridejense, también pintor.

En el caso que expusimos con Juanjo Gamarro expusimos con unos 30 artistas profesionales en Toledo, siendo nosotros amateurs, y gustó mucho nuestros trabajos a las personas que visitaron la exposición.

También a nivel particular expusimos en Madrid en la galería Éboli, gracias a Luis Álvarez Rodríguez.

Pues enhorabuena por tu trabajo, que pienso está agradecido  y valorado en Madridejos, por las visitas que estás teniendo.

Gracias a ti.

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