EL CENTRO DE INTERPRETACIÓN DE PECADOS Y DANZANTES QUIERE HACER UN HOMENAJE AL FOTÓGRAFO RAFAEL SANZ LOBATO CON UNA EXPOSICIÓN

El Centro de Interpretación de Pecados y Danzantes de Camuñas tiene la intención de sumar a sus exposiciones temporales una que sea homenaje al fotógrafo español, Rafael Sanz Lobato, por su labor desinteresada en fotografiar el Corpus Christi de Camuñas, difundirlo y obsequiar a la Hermandad del Santísimo Sacramento con algunas de sus instantáneas.

Esta idea que ha surgido de las personas que representan la organización de este tipo de exposiciones que se están recogiendo en el Centro de Interpretación Pecados y Danzantes, necesita para ser materializada apoyo de los miembros (Pecados o Danzantes) que tengan fotografías del autor fotográfico, quien ha sido Premio Nacional de Fotografía.

El ánimo de hacer una exposición que haga homenaje a uno de los fotógrafos y documentalistas de la Fiesta del Corpus de Camuñas en los años 70, ha llevado a emitir un comunicado vía redes sociales, para recoger todas aquellas fotografías que vayan a formar parte de esta exposición.

Desde el Centro de Interpretación Pecados y Danzantes de Camuñas se considera a Rafael Sanz Lobato como uno de los referentes del documentalismo antropológico más interesado por Camuñas, además de ser el fotógrafo que más generosidad ha demostrado con la Hermandad de Pecados y Danzantes de Camuñas, por lo que se considera que esta exposición la tiene más que merecida.

«Desde el Centro de Interpretación, pensamos que sería interesante hacer una exposición temporal con esas fotografías que están dispersas por las casas de Camuñas», explican desde el Centro de Interpretación de Pecados y Danzantes, que se encuentra en la fase de recopilación de documentos fotográficos, para hacer posible esta interesante exposición.

La exposición se convertiría en todo un acto homenaje al fotógrafo en nombre de los miembros que componen los grupos de Pecados y Danzantes de Camuñas.

RAFAEL SANZ LOBATO

Rafael Sanz Lobato, nació en Sevilla en 1932, perteneció a una generación de fotógrafos irrepetible de posguerra que a partir de los años 50 dio a nuestro país una producción documental excepcional. Estos fotógrafos rechazaron las
herencias de preguerra y se desvincularon de ellas, trabajaron con espíritu transgresor respecto al entorno establecido, tanto social como político y, naturalmente, con la práctica fotográfica dominante.


Según informan fuentes del Ministerio de Cultura, Sanz Lobato convirtió a la fotografía en una pasión desbordante. Como documentalista realizó varias series: “Bercianos de Aliste”, “La caballada de Atienza”, “La Rapa das vestas”, o “Auto sacramental de Camuñas”.

Foto captura

La realizada en la localidad de Bercianos, donde retrata de forma magistral la procesión conocida como del Santo Entierro, recibirá la atención de la revista americana Popular Photography, queen el año 1970, le publica un portafolio de 4 páginas.


La fotografía documental de Rafael Sanz Lobato nos muestra y nos hace reflexionar sobre un cierto temperamento de nuestro país que nos evoca y recuerda ciertas vivencias. Es capaz de rememorar, entender e interpretar una
manera de vivir en un período no muy lejano de la España profunda, donde el carácter y el alma de este país se manifiestan a través de los ritos religiosos o civiles, informan las mismas fuentes.

Sus imágenes nos fascinan y nos enseñan. Rafael es uno de los fotógrafos que ha sabido relacionarse con la gente, escucharla, respetarla y fotografiarla. Sus paisajes ilustran una España árida i al tiempo majestuosa, Una España
profundamente religiosa, que respeta siglo tras siglo, año tras año, los ritos marcados por una Iglesia omnipresente.


Su vasta cultura fotográfica le empuja constantemente a afrontar nuevos retos, alguno de ellos le aproximará primero al retrato y, más tarde, como colofón de su carrera, a la naturaleza muerta.


En sus retratos encontramos una relación directa y humana con el modelo, en la tradición de los grandes retratistas, retratos en los que Rafael Sanz Lobato ha sabido encontrar el momento de inflexión, la bajada de la guardia del personaje ante una pared lisa y desnuda con un inequívoca dosis de dramatismo, no sabemos cómo lo hace, pero se nos antoja que esa aureola que tiene el personaje fotografiado bien podrían ser los 22 gramos del alma que se le escapa.


Y finalmente las naturalezas muertas que configuran una nueva etapa y constituyen otra gran lección de fotografía rebosante de buena inspiración, y excelente composición.


Resulta extraordinario encerrar en un rectángulo mundos tan diversos, tan poéticos, sombríos y evocadores. La contemplación de estas obras nos enriquece a medida que descubrimos las múltiples y diferentes piezas de su propuesta.

Un ejercicio reflexivo extremadamente frágil y al mismo tiempo brillante.


Rafael Sanz Lobato es un creador inquieto y rebelde, un hombre íntegro, curioso y «joven», absolutamente comprometido con su arte y su época.


Rafael Sanz Lobato


1932 – Nace en Sevilla.
1941 – Se traslada a Madrid con sus padres.
1955 – Finaliza los estudios de Profesor e Intendente Mercantil.
1956 – Compra su primera cámara fotográfica.
1961 – Ingresa en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid.
1966 – Crea, junto con Carlos Miguel Martínez, Donato de Blas, Nieto
Canedo, Serapio Carreño, Mordt Landa, Carlos H. Corcho, Botella y
José Blanco Pernía el grupo “La Colmena”.
1968 – Tras la desaparición de “La Colmena”, forma junto con Vila Massip,
Sanchis Soler, Sáez López y Carlos H. Corcho el “Grupo 5”. De
carácter interprovincial independiente y con compromisos creativos.
1972 – Abandona la Real Sociedad Fotográfica de Madrid por el trasfondo
político existente y diferencias con su presidente Gerardo Vielba.
1977 – Pasa al terreno profesional, especializándose en automóviles,
bodegón, retrato y Arte.
1980/85 – Compagina su trabajo creativo con la actividad profesional .

Desde 1973 su obra ha sido expuesta en galerías y museos de diversos países, tanto en monográficas como en colectivas y ha recibido la atención de la crítica de las mejores revistas
especializadas.


En 2004 el Estado Español le otorga la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, posteriormente en 2009 recibe el Premio Ciudad de Lérida, por el conjunto de su obra y en el 2011 el Premio Nacional de
Fotografía del Ministerio de Cultura.

Rafael Sanz Lobato murió el 22 de abril de 2015.

¡Deja tu opinión!