La tarea de los voluntarios de Cáritas, fundamental en la emergencia coronavirus

Con motivo del Día Internacional del Voluntariado reconoce, agradece y celebra la entrega, cercanía y generosidad de los más de 1.000 voluntarios de Cáritas Diocesana de Toledo.

El 5 de diciembre es el Día Internacional del Voluntariado, desde Cáritas Diocesana de Toledo   se  considera que es un día para reconocer, agradecer y celebrar la entrega, la cercanía y la generosidad de los más de 1.000 voluntarios de nuestras Cáritas Parroquiales e Interparroquiales y Servicios Diocesanos. Son personas con nombres y apellidos, no son invisibles pero su acción huye de protagonismos. Personas que comparten su tiempo y sus dones para hacer realidad los sueños de amor, justicia y fraternidad de las personas en pobreza.

Tras la emergencia coronavirus, la  tarea de los voluntarios de Cáritas  ha cobrado aún más valor, y ahora más que nunca, necesitamos personas con esa ilusión, alegría y compromiso por los más desfavorecidos. En estos tiempos tan difíciles la desesperanza, el miedo y el dolor pasean por nuestras calles y corremos el riesgo de que la indiferencia se convierta en nuestro particular escudo protector. Nos enfrentamos a una emergencia de inhumanidad, de sufrimiento y de soledad, y precisamos ver, sentir y escuchar a todas estas personas que dan su tiempo y esfuerzo, para que no se nos endurezca el corazón.

Desde Cáritas Diocesana de Toledo  se quiere reconocer lo importante y necesaria que es la labor y la dedicación de los voluntarios, para el trabajo y el acompañamiento de las personas más vulnerables de nuestra sociedad, mostrando el amor de la Iglesia por los más necesitados.

Cáritas Diocesana de Toledo agradece esa mirada cálida y la sonrisa que aportan los voluntarios, imprescindibles en este tiempo tan difícil, y en el que tantas personas sufren por enfermedad, por falta de empleo o vivienda, por falta de recursos.

Y también, desde Cáritas Diocesana de Toledo queremos celebrar como comunidad, como una gran familia capaz de abrazar y festejar con alegría, que entre todas las personas podemos sostener y hacer posible la esperanza y hacer un mundo mejor, donde todos seamos más hermanos y nos ayudemos unos años.

Cáritas Diocesana de Toledo hace un llamamiento para las personas que se sientan llamadas a ayudar a los más necesitados, desde un compromiso con ellos y desde la fe, encontrando a los más pobres siempre a Jesús, porque como decía la Santa Teresa de Calcuta, “unos lo hacen por algo, nosotros lo hacemos por Alguien”. Con la pandemia el número de voluntarios ha descendido significativamente por lo que es necesaria la incorporación de nuevas personas que permitan poder ayudar y acompañar a miles de personas en nuestra Archidiócesis.

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