MENSAJE DE NAVIDAD DEL ARZOBISPO DE TOLEDO PRIMADO DE ESPAÑA

No hay mejor remedio para todas las dolencias que celebrar y contemplar -en familia- que Cristo se ha hecho hombre.

24 diciembre 2021

Buenas noches.

Me alegra poder felicitaros un año más por estas fechas. Permitidme que, a través de este medio, me acerque a todos vuestros hogares, a vuestras familias, a vuestras vidas y os desee, desde lo más profundo de mi corazón, los mejores deseos de felicidad.

Espero que tengáis todos una Feliz Navidad.

No ha sido un año fácil éste que nos han tocado vivir: la pandemia, que no cesa, sigue trastocando nuestros planes… Hemos vivido, con perplejidad y con impotencia, no pocos desastres naturales muy cerca de nosotros -como el volcán de la Palma, el temporal de nieve o las inundaciones- que han dejado desolación y numerosas pérdidas… A todos estos miedos, se añade la incertidumbre de numerosas familias que afrontan el presente y contemplan su futuro con temor y desconfianza…

No hay mejor remedio para todas las dolencias que celebrar y contemplar -en familia- que Cristo se ha hecho hombre. Se ha hecho uno de nosotros. Porque quiere cambiarlo todo y cambiarlo a mejor. Porque quiere cambiar nuestro corazón…

A esa contemplación del Nacimiento de Jesús, nos ayudan los belenes que decoran nuestras casas y nuestras calles…Como éste que decora por primer año la residencia del arzobispo y que invito a visitar a todos los que lo deseen.

Las representaciones de belén suscitan alegría y asombro… También, en algunos, cierto rechazo. ¿Por qué el nacimiento suscita tanto asombro y nos conmueve? Porque manifiesta la ternura de Dios, que tanto necesitamos… Pero hay más: el belén de tu casa, o el que ves por las calles o en las iglesias nos ayuda a tocar la pobreza de Hijo de Dios. Es una llamada a seguirle en el camino de la humildad. Ahí está la llamada de Cristo en su Nacimiento: encontrarlo y servirlo en los hermanos más pobres, como nos dice el Evangelio.

Quiero dar las gracias, a todos cuantos habéis acompañado -y acompañáis- a los que sufren en su cuerpo o en su espíritu, porque seguís anunciando y testimoniando el rostro misericordioso de Dios… Que las circunstancias que vivimos no nos impidan encontrar al Enmanuel -al Dios con nosotros- en nuestros hermanos… Hagamos cuanto podamos por acudir en ayuda los que se encuentran más heridos en el camino de la vida. Pongamos todos los medios a nuestro alcance para fortalecer los vínculos familiares y los de nuestras comunidades, para evitar una dispersión individualista e insolidaria.

Pido al Niño Dios que nazca esta Navidad en nuestros corazones, en nuestras familias, en la Iglesia diocesana de Toledo y en el mundo entero.

Con todo mi afecto a todos los fieles que peregrinan en la Archidiócesis de Toledo, a todas vuestras familias, a los enfermos, a los que están solos, y en particular a aquellos que pasáis por situaciones especialmente necesitadas de la fuerza y la bendición de Dios, os deseo de corazón una santa y feliz Navidad.

Para todos mi abrazo fraterno y mi bendición.

Francisco Cerro Chaves

Arzobispo de Toledo

Primado de España

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