UN SACERDOTE MADRIDEJENSE RECUERDA EL MILAGRO DE LA VIRGEN DE LOURDES EN LA PERSONA DE UNA MADRIDEJENSE YA FALLECIDA

Foto Vatican News

El relato histórico de Madridejos se hacía durante la homilía de la Eucaristía celebrada en la iglesia de las Hermanas Pobres de Santa Clara (Clarisas)

Este 11 de febrero la Iglesia Católica celebra el Día de la Virgen de Lourdes en memoria del milagro de la Santísima Virgen, que transmitió a través de tres niñas de corta edad de esta localidad francesa, Bernadette Soubirous, Marie Toinete y Jeanne Abadie, a quienes se reveló como la Inmaculada Concepción.

En la homilía de la misa de las 6.00 de la tarde celebrada en la iglesia de las monjas Clarisas el sacerdote ha relatado el milagro que tuvo lugar en Lourdes en 1858, para dar paso a un acontecimiento, conocido como espiritual e histórico en la localidad de Madridejos, del que fue agraciada Nicolasa, ya fallecida.

Nicolasa estaba en silla de ruedas y el sacerdote madridejense solía ir a su casa a confesarla y darle la comunión.

En el siglo XX había peregrinaciones a Lourdes desde Madrid, después la Diócesis de Toledo organizó la suya propia bajo la denominación del Tren de la Esperanza.

En esta peregrinación iban decenas de enfermos para recibir la gracia de la Virgen, y en una de estas peregrinaciones acudió Nicolasa en su silla de ruedas, de aquella peregrinación volvió andando.

Desde entonces ya no tuvo que ir el sacerdote a confesarla a su casa, ni a darle la comunión fue ella quien se acercaba a la iglesia a recibir ambos sacramentos.

Desde que recibiera el milagro vistió el hábito de la Virgen de Lourdes, vestido blanco y cordón azul claro, en devoción a la advocación mariana protectora de los enfermos que en ella se había fijado.

Nicolasa vivía por los silos de la Magdalena, y aquel milagro marcó su vida y la de los madridejenses.

En aquel viaje además del sacerdote, que esta tarde predicaba, iban como azafatas de los enfermos la madridejense Vicenta Dueñas, Tere Díaz, y las fallecidas Luisa Cantero y Emilia “la del estanco”.

El cura madridejense se ha emocionado también al contar la experiencia espiritual que vivió el madridejense, también fallecido, Emiliano Mascaraque, quien le transmitió al sacerdote tras peregrinar a Lourdes: ¡Ojalá esta vivencia se siga disfrutando en nuestra Parroquia!

¡Deja tu opinión!