La Laguna Larga de Villacañas, recuperando un oasis natural

La naturaleza tiene un ritmo distinto al del ser humano, sus resultados se cocinan a fuego lento y la recuperación de espacios degradados requiere de grandes esfuerzos, importantes inversiones y labores especializadas cuyos resultados se verán lustros o décadas después. El caso de los humedales es un buen ejemplo: tras años de trabajo en la zona de la Laguna Larga de Villacañas, hoy emerge como el oasis que es, un paisaje único lleno de vida, un refugio de fauna y flora que sirve también de atractivo turístico en la región.

Según informa la Fundación Global Nature (FGN), desde la Fundación se ha realizado un trabajo importante en esta zona, con sus diferentes e imprescindibles actores, desde administraciones locales hasta inversores y pequeños agricultores. De hecho, durante varios años ha ido comprando terrenos en este humedal que solía ser un vertedero de basura. Recientemente, la compra de estos terrenos, cinco parcelas, al borde la laguna, ha permitido identificar elementos claves que permiten monitorizar su evolución de mejora. Esta línea de trabajo es clave para FGN, ya que consolida la protección de los hábitats más representativos y amenazados: la estepa de esparto y las estepas salinas mediterráneas. La colaboración de Aramco Europe ha resultado fundamental en esta línea, ya que, gracias a su apoyo, ha sumado 21,5 hectáreas. De esa superficie, 11,1 hectáreas eran tierras de uso agrario con muy baja productividad en la zona perilagunar (el margen) de la laguna Larga de Villacañas (Toledo).

El objetivo de FGN con estas acciones es, en un mediano plazo, lograr la compra de todos los terrenos perilagunares de este humedal para blindar completamente este entorno natural y consolidar las estrategias de conservación en la región.

Estepas de esparto y salinas
Estos humedales esteparios proporcionan numerosos recursos y servicios a las poblaciones locales, y en su entorno se desarrollan actividades como la agricultura, la ganadería, la caza o el turismo. Sus valores no siempre han sido reconocidos y la falta de comprensión de su importancia ha provocado, en ocasiones, su abandono o degradación.

La estrategia de conservación es en casi 30 humedales manchegos en donde FGN ha actuado con acuerdos de custodia del territorio con agricultores de la zona. En estos acuerdos, que son voluntarios, los agricultores reciben un plan de gestión de biodiversidad que se sustenta en la optimización de recursos y medidas agroambientales que benefician a la biodiversidad e incluso repercuten positivamente en la productividad del cultivo.

La colaboración de Aramco Europe y FGN no sólo se ha limitado a la compra de terrenos, sino que junto a las ayudas de otros proyectos se ha complementado para plantar las 15 mil plantas que forman los 5 kilómetros de seto, monitorizar la evolución de la restauración durante dos años, fomentar la construcción de un nuevo primillar en terrenos custodiados por FGN y dar charlas de sensibilización a más de 150 niños de los colegios de la zona.

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