DON MARCOS LUCHORO JIMÉNEZ ES ORDENADO PRESBISTERO POR EL ARZOBISPO DE TOLEDO Y PRIMADO DE ESPAÑA DON FRANCISCO CERRO CHAVES

Este domingo 3 de julio el diácono de Madridejos don Marcos Luchoro Jiménez ha sido ordenado presbítero por el Arzobispo de Toledo y Primado de España don Francisco Cerro Chaves.

La Ordenación Sacerdotal tenía lugar en la Catedral Primada y estuvo acompañado por sus familiares y compañeros, entre ellos el párroco madridejense don Pedro Alfonso de Marcos Díe, don Daniel Novillo González, y los madridejenses don Alfonso Portanova, Don Pedro Serrano, don José Luis Mariblanca, don Luis González y don Ángel Sánchez Camuñas, entre otros.

Le Eucaristía estuvo concelebrada, y entre los concelebrantes se encontraba el Arzobispo emérito don Braulio Rodríguez Plaza y el Obispo Auxiliar, don Francisco César García Magán.

Tras la lectura de la Sagrada Escritura el Arzobispo de Toledo y Primado de España llamó a los que iban a ser ordenados diáconos y después a los que iban a ser ordenados presbíteros.

Como diáconos fueron ordenados Óscar Herranz Pulido y Jeremy Agunguamy; y como presbíteros Marcos Luchoro Jiménez y Manual Vázquez Álvarez.

Después se sentaron los que iban a ser ordenados y el Arzobispo de Toledo comenzó su homilía centrada especialmente en estos nombramientos.

La homilía fue escuchada por laicos, representantes de la Vida Consagrada, representantes del Seminario Mayor y Menor, y un numeroso grupo de sacerdotes.

El Arzobispo Primado, don Francisco Cerro Chaves destacó tres claves de la ordenación presbisteral y diaconal.

Así hizo mención al celibato para vivir la vida sacerdotal, y a la Liturgia de las Horas como el pastor bueno que pide por su pueblo.

Al referirse a las tres características del orden sacerdotal habló de:

El asombro de los ojos sacerdotales, de las manos que reparten y de los pies disponibles a caminar.

Para el Arzobispo de Toledo los ojos del sacerdote son los que más cerca están del Señor, que se ve cuando se entrega la patena y el Cáliz, y el sacerdote se dispone a amar y sufrir, de esta manera el sacerdote se identifica con la Pasión de Cristo, concretamente con la Cruz. Cristo se configura así con el sacerdote en su vida sacerdotal.

La identificación con las manos de Cristo que han predicado y vivido la palabra y se han identificado con los que sufren son unas manos que deben ser limpias, unas manos que celebran la Eucaristía y limpian los pecados, decía el señor Arzobispo.

La disponibilidad del que está constantemente con los pies disponibles en el sacerdote, que es donde se resumen la vida de un sacerdote, fue la tercera de las  característica que destacó el Arzobispo respecto al diaconado y el presbiteriado.

El Arzobispo pidió para que los ordenados vivan en el asombro de esos ojos, esas manos y esos pies dispuestos a caminar.

Después los Diáconos prometieron el Ministerio que recibían de manos del Arzobispo, al igual lo hicieron los presbíteros prometiendo el celibato, conservar y acrecentar el espíritu de oración, así como imitar el ejemplo de Cristo, el respeto y obediencia al Arzobispo y sus sucesores, y al Obispo.

Predicación del Evangelio, desempeñar el ministerio sacerdotal en el grado de presbíteros, presidir los Misterios de Cristo como el sacrificio de la Eucaristía y el sacramento de la Reconciliación, invocar la misericordia Divina, su unión a Cristo y la promesa al Arzobispo y sus sucesores como al Obispo, fueron los compromisos y promesas de los presbíteros.

Diáconos y presbíteros quedaron bendecidos por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, don Francisco Cerro Chaves.

Diáconos y presbíteros fueron también santificados por considerárseles aptos para el servicio de los santos misterios que recibían.

httphttps://youtu.be/xQ8Gvp9d0Jws://youtu.be/xQ8Gvp9d0Jw

Así recibieron el Evangelio de Cristo para cumplir con lo que les han enseñado, recibieron la imposición de manos del Arzobispo, así como de los sacerdotes que asistieron al acto, se postraron durante las Letanías de los Santos y repartieron la comunión junto al Arzobispo y al resto de sacerdotes concelebrantes que participaron en el reparto de la Sagrada forma.

Al término de la Eucaristía fueron felicitados el primer lugar por el señor Arzobispo, y el resto de sacerdotes concelebrantes.

¡Deja tu opinión!

Abrir chat
Hola! Estás en el WhatsApp de Mancha Digital
En que podemos ayudarte?